Palamós, nuestro pueblo

Palamós es un auténtico pueblo marinero.

Palamós ofrece una amplio abanico de posibilidades para sus visitantes, tanto para los que buscan descansar como los más activos.

Las playas y calas, como la Playa Grande en la bahía de Palamós, la Playa de la Fosca o la increíble zona de Cala s’Alguer (conjunto histórico declarado bien cultural de interés nacional), son espacios idílicos que permiten disfrutar de la tranquilidad. Actividades en este paraje son:

– Paseos por los caminos de ronda, propuestos como patrimonio mundial de la Unesco.
– Excursiones en kayak
– Excursiones con vela clásica (Pepa Banderas- Rafael)
– Salidas con veleros, catamaranes o yates a motor
– Excursiones en Btt por los bosques
De todas las actividades acuáticas cabe destacar el submarinismo.

Palamós es un fantástico punto de partida para llegar a zona salvajes y especiales, como el barco hundido Boreas.

Palamós no sólo es mar, sino que también tiene un núcleo histórico pequeño y muy bien conservado, con un calles y callejones que han sabido combinar adecuadamente la modernidad de sus tiendas y las tradiciones marineras.

El mercado y las tiendas de fruta de la calle mayor dan la posibilidad de disfrutar siempre de alimentos frescos y locales.

El visitante no se puede perder la visita a la lonja (una de las más importantes de Cataluña), donde destaca la gamba roja de Palamós y una gran variedad de pescado fresco de la zona. La mayoría de los restaurantes de la zona les ofrecen en su menú.

Bucólica es la estampa del puerto pesquero y náutico, situado en la gran bahía de Palamós. Entre ambos crean un conjunto armonioso, pintoresco y lleno de vida.

En la cuidada y variada gastronomía que nos ofrecen sus restaurantes podemos encontrar restaurantes especializados en suculentas y divertidas tapas, cocina innovadora, platos tradicionales de cocina casera auténtica de pescadores y cocina internacional.

Palamós es el destino ideal para unas vacaciones en familia.